The mysterious Voynich manuscript has finally been decoded

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History researcher says that it’s a mostly plagiarized guide to women’s health.

Since its discovery in 1912, the 15th century Voynich Manuscript has been a mystery and a cult phenomenon. Full of handwriting in an unknown language or code, the book is heavily illustrated with weird pictures of alien plants, naked women, strange objects, and zodiac symbols. Now, history researcher and television writer Nicholas Gibbs appears to have cracked the code, discovering that the book is actually a guide to women’s health that’s mostly plagiarized from other guides of the era.

Gibbs writes in the Times Literary Supplement that he was commissioned by a television network to analyze the Voynich Manuscript three years ago. Because the manuscript has been entirely digitized by Yale’s Beinecke Library, he could see tiny details in each page and pore over them at his leisure. His experience with medieval Latin and familiarity with ancient medical guides allowed him to uncover the first clues.

After looking at the so-called code for a while, Gibbs realized he was seeing a common form of medieval Latin abbreviations, often used in medical treatises about herbs. “From the herbarium incorporated into the Voynich manuscript, a standard pattern of abbreviations and ligatures emerged from each plant entry,” he wrote. “The abbreviations correspond to the standard pattern of words used in the Herbarium Apuleius Platonicus – aq = aqua (water), dq = decoque / decoctio (decoction), con = confundo (mix), ris = radacis / radix (root), s aiij = seminis ana iij (3 grains each), etc.” So this wasn’t a code at all; it was just shorthand. The text would have been very familiar to anyone at the time who was interested in medicine.

 

Further study of the herbs and images in the book reminded Gibbs of other Latin medical texts. When he consulted the Trotula and De Balneis Puteolanis, two commonly copied medieval Latin medical books, he realized that a lot of the Voynich Manuscript’s text and images had been plagiarized directly from them (they, in turn, were copied in part from ancient Latin texts by Galen, Pliny, and Hippocrates). During the Middle Ages, it was very common for scribes to reproduce older texts to preserve the knowledge in them. There were no formal rules about copyright and authorship, and indeed books were extremely rare, so nobody complained.

Once he realized that the Voynich Manuscript was a medical textbook, Gibbs explained, it helped him understand the odd images in it. Pictures of plants referred to herbal medicines, and all the images of bathing women marked it out as a gynecological manual. Baths were often prescribed as medicine, and the Romans were particularly fond of the idea that a nice dip could cure all ills. Zodiac maps were included because ancient and medieval doctors believed that certain cures worked better under specific astrological signs. Gibbs even identified one image—copied, of course, from another manuscript—of women holding donut-shaped magnets in baths. Even back then, people believed in the pseudoscience of magnets. (The women’s pseudoscience health website Goop would fit right in during the 15th century.)

The Voynich Manuscript has been reliably dated to mere decades before the invention of the printing press, so it’s likely that its peculiar blend of plagiarism and curation was a dying format. Once people could just reproduce several copies of the original Trotula or De Balneis Puteolanis on a printing press, there would have been no need for scribes to painstakingly collate its information into a new, handwritten volume.

Gibbs concluded that it’s likely the Voynich Manuscript was a customized book, possibly created for one person, devoted mostly to women’s medicine. Other medieval Latin scholars will certainly want to weigh in, but the sheer mundanity of Gibbs’ discovery makes it sound plausible.

See for yourself! You can look at pages from the Voynich Manuscript here.

Fuente: Arstechnica.com

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Las aves migradoras duermen mientras vuelan

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»Entran en breves periodos de sueño profundo y REM cada noche sin perder el control.

»En situaciones difíciles mantienen un hemisferio cerebral despierto y el ojo correspondiente abierto.

Las fragatas son expertas en largos viajes. Englobadas en la familia Fregatidae, todas son de gran tamaño, superando los dos metros de envergadura alar. Sin embargo, pese a su tamaño, el esqueleto apenas supera los 100 gramos.

“Paper Passion”de Karl Lagerfeld

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¿Sabías que existe un perfume con olor a libro nuevo? Fue creado por el diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, junto con la revista Wallpaper. Se llama “Paper Passion” y es unisex. ¿Lo usarías? Mucha gente te esnifaría en plena calle, te avisamos. Porque a muchos de nosotros nos encantaba la vuelta al cole, sobre todo, para sumergir la nariz en aquellos libros nuevos.

Cómo Usar el Botón de Borrado de Nuestro Cerebro

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Feel the Brain

Hola!! Lo que vamos a aprender hoy ya lo medio aprendimos en el Brain Feeling de Neurotic Neurons; el aprendizaje y el desaprendizaje.

Y es que hay un viejo dicho en el mundo de la neurociencia: las neuronas que se activan a la vez, se interconectan. Esto significa que cuantas más veces “ejecutes” un neurocircuito en tu cerebro, más fuerte se vuelve éste. Y esto no da más que razón a otro viejo dicho: mediante la práctica se llega a la perfección. Cuanto más practiques el piano o un idioma o el hacer malabarismos; más fuertes se vuelven éstos circuitos.

Durante muchos años esto ha sido el objetivo para aprender nuevas cosas. Pero se esta demostrando que la habilidad de aprender es algo más que construir y fortalecer conexiones neuronales. Más importante es nuestra habilidad para romper las antiguas. A este hecho se le llama “Purga Sináptica”…

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Presentan la ‘tabla periódica’ de las Matemáticas

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Presentan la ‘tabla periódica’ de las Matemáticas

Un equipo de más de 80 matemáticos de 12 países ha comenzado a trazar el mapa de los ‘nuevos mundos matemáticos’, con el propósito de compartir sus descubrimientos en la Web.    El universo matemático está lleno de elementos familiares y exóticos, muchos de los cuales están siendo puestos a disposición por primera vez. ‘Las bases de datos de formas modulares y funciones L’, abreviadas en inglés como LMFDB, son un catálogo intrincado de los objetos matemáticos y las conexiones entre e …

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John Lennox: “El ateísmo es una fe sin esperanza, su frontera es Dios”

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Lennox: “El ateísmo es una fe sin esperanza, su frontera es Dios” “La polarización entre Dios y la ciencia es falsa. La verdadera polarización es entre cosmovisiones: cristianismo frente a ateísmo”, argumentó el profesor de Oxford durante el Fórum Apologética (6-8 mayo). AUTOR Joel Forster TARRAGONA, 12 DE MAYO DE 2016 Leer más ACA:

a través de Lennox: “El ateísmo es una fe sin esperanza, su frontera es Dios” —

Científicos argentinos descubren cómo las células madre se transforman en neuronas

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El equipo demostró que el proceso está regulado por un solo gen. El hallazgo puede ser clave para abordar trastornos neurodegenerativos y cognitivos.

Por Lucas Viano

Un grupo de investigadores argentinos acaba de correr el velo sobre un proceso clave para la neurociencia: descubrieron cómo células indiferenciadas, conocidas como células pluripotentes o células madre embrionarias, se diferencian en neuronas.La clave está en el gen llamado G9a, el cual ya se sabe que desempeña un rol importante en la memoria y el aprendizaje y también aparece mutado en numerosos tipos de cáncer.

Este gen puede codificar dos proteínas diferentes debido a un mecanismo conocido como splicing alternativo. Este proceso está presente en el 95 por ciento de los genes y rompió con un antiguo dogma de la genética: un gen es igual a una proteína.

Alberto Kornblihtt y colegas del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE) del Conicet y la Universidad de Buenos Aires vincularon la presencia del splicing alternativo en el gen G9a con la diferenciación neuronal. La investigación fue la portada de una reciente edición de la revista Cell Reports.

“El gen que codifica la enzima G9a produce dos variantes de ella por splicing alternativo. Una de las variantes es más larga, porque incluye un segmento proteico extra. Descubrimos que esa variante se traslada con más eficiencia del citoplasma, donde se fabrica, hasta el núcleo, donde ejerce su acción”, explica Kornblihtt.

Ya en el núcleo, la enzima G9a desencadena una transformación en el entorno del ADN de tal forma que la célula comienza a formar axones y dendritas, los elementos fundamentales de las neuronas.

Puntualmente, agrega grupos químicos metilo a las proteínas (metilación) que están asociadas al ADN (llamadas histonas) y que en su conjunto forman la cromatina. Es lo que se llama regulación epigenética, la cual afecta la expresión de varios genes responsables de la diferenciación neuronal. Es decir, si G9a no se expresa en su versión más larga, se inhibe este proceso.

Alberto Díaz Añel, investigador del Instituto de Investigación Médica Mercedes y Martín Ferreyra, del Conicet, quien no participó en la investigación, explica que desde hace muchos años se conoce que las células indiferenciadas, como las células madre embrionarias o las pluripotenciales inducidas, tienen la capacidad de transformarse en distintos tipos celulares mediante el agregado de diferentes sustancias, como factores de crecimiento, hormonas y otros, al medio en el que se cultivan.

“Este trabajo muestra que el splicing alternativo sería muy importante para esa diferenciación celular. Hasta ahora la principal función de ese mecanismo era aportar variabilidad de proteínas a partir de un solo gen, lo cual tiene importancia en otros procesos, como por ejemplo el metabolismo”, asegura Díaz Añel.

Potenciales aplicaciones

Kornblihtt no quiere aventurar ninguna expectativa de aplicación de lo que han descubierto, pero señala que este mecanismo podría estar relacionado con diversos procesos que involucran diferenciación y desdiferenciación neuronal, tales como enfermedades neurodegenerativas y cáncer del tejido nervioso.

“Este trabajo es un paso muy importante para avanzar en una comprensión más detallada de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y el párkinson, el origen de muchos de los desórdenes en el desarrollo del sistema nervioso y los diferentes tipos de cáncer que lo afectan, lo cual proporcionará mejores métodos de diagnóstico y tratamientos más efectivos”, comenta Díaz Añel.

Para Alejandro Schinder, jefe del Laboratorio de Plasticidad Neuronal de la Fundación Leloir e investigador de Conicet en Argentina, sería importante determinar si la actividad de G9a es también necesaria para la diferenciación neuronal in vivo, en modelos animales como el ratón.

“Hoy existen herramientas genéticas que permitirían inactivar la función de G9a en células que dan origen a poblaciones específicas de neuronas. Con esto se podría estudiar si es posible producir neuronas en ausencia de G9a y si estas neuronas son ‘normales’ o muestran algún tipo de deficiencia. Lo mismo podría hacerse en animales adultos, investigando si la neurogénesis requiere de la función de G9a”, detalla.

Ciencia básica a la orden

El laboratorio de Kornblihtt estudia la regulación del splicing alternativo desde hace décadas. Es ciencia básica por excelencia. La becaria Ana Fiszbein fue la que propuso estudiar cómo este mecanismo actuaba en un gen particular.

“Trabajamos con células precursoras de neuronas y detectamos que las neuronas maduras expresan mayor cantidad de una de las dos variantes de la proteína que produce el gen G9a, la más larga, que es la que puede entrar más eficientemente en el núcleo de la célula”, relata.

También observaron que ocurría lo mismo en tejido cerebral de ratones de distintas edades, y luego detectaron que justamente la versión más larga de la proteína entraba mejor en el núcleo celular y generaba la metilación. “La consecuencia es que este proceso facilita la expresión de algunos genes e impide la de otros, mecanismo que se asocia a la diferenciación de las neuronas”, señala Fiszbein.

La experta aclara que desconocen cómo los cambios en la cromatina que genera G9a estimulan la diferenciación neuronal. “Lo que sí sabemos es que una vez que empezó la diferenciación neuronal, la célula tiene que asegurarse de no volver para atrás, por eso G9a hace un loop de retroalimentación positiva (promueve la síntesis de más G9a), para asegurarse que el proceso no se revierta”, dice.

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Fuente: http://www.scientificamerican.com